Wednesday, August 1, 2012





Desde principios de los años 80, el Sida ha cobrado la vida de millones de personas en el mundo entero. En Puerto Rico, hay reportados, al día de hoy, un total de 44,000 casos con VIH/Sida, de los cuales el 55% ha muerto, sobreviven alrededor de unas 20,000 personas. Según los datos epidemiológicos diariamente se contagian 3 personas de VIH en Puerto Rico y se estima que por cada caso VIH, existen 4 casos positivos de los cuáles uno desconoce su seroestatus. Por tanto, al día de hoy, seguimos en la neces
idad de crear una prevención efectiva y realista que nos ayude a reducir los nuevos casos. Por otra parte, para las personas que vivimos con esta condición es de vital importancia la continuidad de tratamiento, que por momentos, durante años, por una u otra razón se ve obstaculizado. Es por ello, que nos hemos tomado la inciativa de realizar una actividad enfocada en el VIH/Sida y que pueda responder a las necesidades imperantes dentro de esta condición. Una actividad que de alguna manera rompa el silencio y cree una apertura en medio de un estigma social que afecta la vida de miles de personas en Puerto Rico: la de los que viven con VIH/Sida, sus parejas, sus hijos, sus padres, familiares, amigos y los que ofrecen servicios a esta población. 


Como representantes de las siguientes organizaciones de base comunitaria: APPIA, Pacientes de Sida Pro Política Sana (PSPS), Jornada de Amor, PR para Tod@s que, junto la Universidad Metropolitana de Cupey (UMET), nos hemos unido para crear un espacio comunitario al que hemos llamado: “Conversatorio sobre VIH con los candidatos a gobernación”. Nuestra actividad responde al interés de conocer las propuestas del partido, y la de los demás candidatos, sobre el tema del VIH/Sida. Por ello, le estamos convocando a participar del mismo, el jueves, 2 de agosto de 2012 a las 6:00pm en el Anfiteatro Muñiz Soufront en la Universidad Metropolitana de Cupey (UMET). 


El Conversatorio será de 6:00pm-9:00pm. Al inicio, cada candidato tendrá 15 minutos para dirigirse a la audiencia, y exponer su plataforma con relación a esta condición de salud. Anejo encontrará siete puntos que esperamos que la exposición de plataforma responda a los mismos. Le recordamos que la audiencia estará compuesta por personas que viven con VIH/Sida, familiares y proveedores de servicios. Luego de la exposición de los candidatos, habrá un panel de seis representantes de la comunidad y área clínica, cada uno dirigirá una pregunta a un candidato en específico. Esta parte tendrá una duración de 25 minutos. Seguido, se recibirán preguntas por escrito de la audiencia en general que serán dirigidas al candidato que así se especifique. Esta parte tendrá una duración de 30 minutos.


La vida de las personas que viven con VIH/Sida dependen de decisiones gubernamentales, por tanto, ello hace necesario e imprensindible que cualquier persona que aspire a la Gobernación preste atención y acción a este tema. Por un lado, la salud y la vida de miles de personas y, por el otro, los más de $90 millones de fondos federales que se reciben en Puerto Rico para el tratamiento, prevención y atención de esta condición. 


Los 7 puntos principales relacionados al VIH/SIDA


1. Discrimen en los hospitales con las personas con VIH y SIDA
2. La imposición de co-pagos bajo Mi Salud (Reforma) a grupos medico-indigentes como los envejecientes e incapacitados (esto incluye las personas con VIH/SIDA, cáncer, etc)
3. Prevención de VIH/Sida
4. Disponibilidad de fondos
5. Participación de pacientes con VIH/Sida en la toma de decisiones relacionadas al manejo, cuidado y tratamiento de VIH/Sida
6. Indiferencia ante el VIH/SIDA
7. La falta medicamentos para el tratamiento de Hepatitis C

Wednesday, July 18, 2012

No se debe bajar la guardia ante el sida por medicamento Truvada


miércoles, 18 de julio de 2012
Nydia Bauzá / nbauza@primerahora.com


¡Que no se baje la guardia!

La píldora Truvada es una herramienta importante en la lucha para prevenir el contagio del VIH, en particular, en los grupos inmunocomprometidos y en parejas en las que uno de los dos está infectado con el virus. Pero, ojo, no es la panacea ni un pasaporte para los que quieran irse de juerga un viernes y tener sexo sin protección, alertó ayer el epidemiólogo Johnny Rullán.
“Es un adelanto más, pero usada de forma inteligente. No es, yo me voy dar 10 tragos, me tomo dos Truvada y hago lo quiera con sexo promiscuo o sin protección y no voy a tener problemas. Eso no es”, subrayó el ex secretario de Salud.

Rullán dijo que el medicamento, que recibió esta semana el visto bueno de la Administración de Alimentos y Medicinas (FDA, por sus siglas en inglés), no es nuevo y se utiliza en ciertos grupos selectos que el médico tiene que escoger.
Dijo que si el Gobierno compra y expande la píldora, puede ser lo más cercano a una vacuna con programas de salud pública integrados.
“Estamos esperando que el CDC (Centro para el Control de Enfermedades) haga unas recomendaciones. Hay que revisarlas y Puerto Rico debería participar porque aquí se infectan cuatro personas al día y eso es lo que preocupa porque con lo que estamos haciendo no ha empeorado el contagio por VIH, pero tampoco ha mejorado ”, advirtió el galeno.
“En la población gay joven es donde se ve el incremento. Con esto de las redes sociales, las personas tienen más acceso a información”, sostuvo.
“Esta generación nueva hay que educarla porque la que educamos ya tiene otras edades y ya no está en riesgo. Cada cierto tiempo hay que repasar todos los conceptos básicos para que la generación que está entrando a riesgo se proteja”, acentuó.

“El Gobierno decidirá en un futuro si va a comprar esto para ponerlo en las clínicas de enfermedades de transmisión sexual para aquellas personas que están teniendo sexo y no pueden protegerse suficiente como las prostitutas, o para el adicto que no puede estar seguro que las jeringuillas siempre van a estar limpias y quiere ser responsable, pero todavía no hemos llegado a ello”, dijo.
“Puerto Rico, y lo digo con mucha pena no invierte dinero en salud pública”, afirmó el epidemiólogo, para agregar que el VIH sigue siendo un problema grave en la Isla porque no ha bajado el número de casos nuevos.
Comparó la incidencia de casos con un goteo en un lavamanos. “La gotita que sale es la incidencia. Si cierras abajo la tubería y no se mueren o se curan, el agua sigue subiendo. El gotereo es de cuatro (casos nuevos) por día”, dramatizó.
El galeno dijo que la prevalencia debe estar en 44,000 casos. “El problema es que ese gotereo no ha bajado. En los últimos nueve años no hemos tenido ni una mejoría”, indicó.
Explicó que desde el 2003 hasta el 2012 siguen ocurriendo 1,200 casos nuevos por año. “Ese es el problema que no ha bajado. La ventaja es que tratamiento es prevención”, dijo Rullán.
El activista de la comunidad homosexual Pedro Julio Serrano coincidió en que el medicamento es otro instrumento para lidiar con la enfermedad, pero sostuvo que no está accesible a la gente pobre.
“Cualquier avance que ayude en la prevención del contagio por VIH es importante, pero al mismo tiempo tiene que combinarse con el uso de condones y con unas prácticas sexuales saludables en las que haya protección”, indicó Serrano.
“Hay que enfatizar en la prevención, y no sólo el Gobierno no hace ese trabajo adecuadamente, sino que también estos medicamentos no van a estar accesibles a todo el mundo. Son caros y los planes médicos no han dicho si los van a incluir en las cubiertas”, dijo.
Los fundadores de Pacientes de Sida por una Política Sana, José F. Colón y Anselmo Fonseca, también indicaron que Truvada es una herramienta más, pero no está al alcance de todo el mundo.
“Alegremente, es otro instrumento de prevención. No elimina el condón, es el único seguro, ni ninguna de las otras medidas que se han estado tomando. En otras palabras no es un free for all. Que no se confundan”, afirmó Colón, quien dijo que ingiere Truvada como parte de su tratamiento de antirretrovirales.
“Aquellas personas que están a riesgo, ellos mismos lo saben, que, por favor, empiecen a tomar Truvada”, dijo, aunque reconoció que es caro.
Fonseca indicó a su vez, que un frasco de 30 pastillas tiene un costo de entre $1,200 y $1,500. “Hay que verlo dentro del nuevo plan Obama Care, que tiene restricciones a las aseguradoras, pero hay una posibilidad de que tengan que incluirlo”, sostuvo.
“El mensaje es seguir usando toda práctica segura. El condón sigue siendo lo único casi 100 por ciento efectivo contra toda enfermedad de transmisión sexual, incluyendo el VIH”, afirmó Fonseca.

Sunday, July 8, 2012

Sencilla la prueba casera de VIH


sábado, 7 de julio de 2012
Jayson Vázquez Torres / jvazquez@primerahora.com


La prueba es sencilla. Tome una muestra de su saliva, la coloca en una solución y 20 minutos después ya tiene la respuesta.


Así de rápido usted podría saber, en la intimidad de su casa, si es positivo al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), gracias a la recién aprobada prueba OraQuick In-Home HIV, que estará disponible en las farmacias a partir de octubre.
Sin embargo, el resultado de esa prueba es mucho más complejo, por sus posibles interpretaciones, y mucho más por la reacción de quien se la hace y recibe una respuesta positiva.

Igual de importante que la prueba es el apoyo, la educación y la consejería que necesitaría una persona luego de conocer que es VIH positivo. Así lo piensa Ivette González Flores, una mujer heterosexual, madre de dos y que vive con VIH hace 20 años.
“Tan pronto me dieron mi resultado positivo, me pasaron a una educadora en salud que comenzó a hablarme lo que significaba ese resultado. Al estar embarazada, me explicó el proceso que tenía que pasar”, recordó la mujer, quien tenía 24 años en aquel momento y ocho meses de gestación.
“El apoyo al recibir un resultado positivo es vital. Por eso, no favorezco la prueba casera. Creo que si es importante hacerte la prueba, más importante es la consejería antes y después. Cuando el médico me dio el resultado, pensé que me moría y que tendría una hija con sida. No es hasta cuando entró la consejera en salud, que me calmo un poco”, recordó González, quien tuvo a su hija sana. Luego tuvo un segundo embarazo, y su hijo también nació sano.
De haber existido esta prueba hace 20 años, la mujer asegura que no se la hubiese realizado sola en su casa.

“Caigo en crisis. No sé qué hubiese hecho. Hubiese sido horrible. Si fue horrible aun sabiendo las respuestas del doctor cuando le preguntaba de la enfermedad, imagínate sola en casa, sin respuestas”, sentenció.
Sin embargo, para el portavoz de Pacientes de Sida Pro Política Sana, José Colón, la aparición de esta prueba es una maravilla.
“Aplaudo que exista esta nueva forma de saber tu estatus de seropositivo, pero recomendamos que todo el que se la haga, y que la prueba salga positiva, tiene que continuar con su médico para conocer su tratamiento”, contó Colón, que lleva también 20 años VIH positivo.
El portavoz contó que cuando recibió su resultado positivo, de inmediato, habló con un manejador de caso que le explicó lo que tenía que hacer.
“Es que lo que necesitamos es educación. Una cosa tan importante como es la prueba, si no nos educamos bien, puede haber confusión y los resultados que esperamos no serían los mismos. Al hacerse la prueba, una persona se responsabiliza, tiene el control”, aseguró.
“En el caso que una persona no esté mentalmente capacitada, personalmente, creo que no se haría la prueba”, señaló.
Colón criticó el alto costo que podría tener el kit, pero alabó el que se acorte el tiempo de conocer el resultado y comenzar el tratamiento.
En el caso del activista de derechos humanos Pedro Julio Serrano, el reducir el tiempo de espera, de dos semanas a 20 minutos, es una bendición.
“Cuando fui a hacerme la prueba, en aquel entonces se tardaba dos semanas, y esa espera es angustiosa”, recordó Serrano, quien hace 18 años conoció su diagnóstico.
“Fue fuerte (conocer el resultado), era inesperado. Fui acompañado de quien fue mi primera pareja. Ese apoyo inicial de estar conmigo fue bien importante”, explicó el activista.
La existencia de este nuevo método de detección, sin embargo, lo describió como “maravilloso, porque hay mucha gente que tiene miedo de ir a un lugar público y eso ayuda a que uno sepa y a atenderse de una manera efectiva”.

EE.UU. acepta prueba casera para detectar el VIH

El dispositivo estaría en las farmacias a partir del mes de octubre y también podría detectar infecciones no diagnosticadas previamente.

El dispositivo llamado OraQuick, producido por la empresa estadounidense OraSure Technologies, requiere tomar una muestra de saliva en una vara de algodón y tarda entre 20 y 40 minutos en arrojar los resultados.
Por primera vez en Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA), aprobó la venta libre de una prueba casera para detectar el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) que puede ser adquirida por personas mayores de 17 años de edad. 

El dispositivo llamado OraQuick, producido por la empresa estadounidense OraSure Technologies, requiere tomar una muestra de saliva en una vara de algodón y tarda entre 20 y 40 minutos en arrojar los resultados.

La prueba de VIH es un 99,9% confiable en los casos negativos y tiene un 92% de precisión al mostrar resultados positivos, frente a lo cual la FDA manifestó que en este caso debe realizarse una prueba de sangre en un centro médico para confirmar el diagnostico. 

“Un resultado negativo no significa que una persona definitivamente no está infectada con el VIH, particularmente cuando la exposición puede haber ocurrido en los últimos tres meses”, dijo la FDA en un comunicado.

La compañía también anunció que tendrá habilitada una línea telefónica 24 horas, dirigida a personas de alto riesgo, para ayudarlas.

OraSure Technologies no ha dicho cuánto valdrá la prueba, pero se estima que su precio será menor a los 60 dólares. Asimismo, indicó en el comunicado que prevé que esté disponible en todo el país para el mes de octubre.

Los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de EE.UU. afirman que 1,2 millones de estadounidenses son portadores del VIH y el 20% no sabe que está contagiado con el virus, por lo cual están propagando de forma irresponsable la enfermedad. 

Igualmente, señalan que una persona contagiada con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) que toma tratamientos, además de vivir una vida normal, tiene 96% menos de probabilidades de contagiar a otro individuo.

Supremo ratifica el "Obamacare"


La Corte Suprema ratificó el jueves la obligatoriedad del seguro de salud individual que constituye el meollo de la reforma del presidente Barack Obama.El fallo de la corte constituye una victoria para Obama en este año electoral al rechazar el argumento de que el Congreso se extralimitó al requerir que la mayoría de los estadounidenses tengan un seguro de salud o paguen una multa. (Texto AP)

Unos partidarios de la reforma sanitaria impulsada por el presidente estadounidense, Barack Obama, aplauden el dictamen favorable del Tribunal Supremo, en Washington, este jueves 28 de junio. (AFP | Saul Loeb)

El Tribunal Supremo estadounidense confirmó este jueves la pieza esencial de la ley de reforma sanitaria del presidente Barack Obama, la obligación para todos los ciudadanos de comprar un seguro médico, aunque con ciertos límites.
La sentencia de la mayoría del Tribunal, a cuatro meses de las elecciones, supone una gran victoria para el presidente demócrata.
Cinco jueces, entre ellos el presidente del Supremo, John Roberts, cuyo voto resultó decisivo, dictaminaron que el Congreso tiene la potestad de imponer esa obligación de tener un seguro médico, frente a cuatro que votaron en contra.
Los jueces votaron en cambio a favor de imponer límites a ciertos cambios en el programa de sanidad pública Medicaid, destinado a los más pobres.
Todos los estadounidenses deberán tener, por lo tanto, un seguro médico antes de 2014, bajo pena de sanciones financieras.
La oposición republicana, sin embargo, ha prometido que intentará revocar la totalidad de la reforma sanitaria tras las elecciones de noviembre.
Unos partidarios de la reforma sanitaria impulsada por el presidente estadounidense, Barack Obama, aplauden el dictamen favorable del Tribunal Supremo, en Washington, este jueves 28 de junio.

Thursday, April 19, 2012

Pacientes llevan sus quejas al Capitolio

Reclaman mejor atención a la salud del pueblo

Por Daniel Rivera Vargas / end.drivera2@elnuevodia.com

Un ataúd gris junto a una viuda vestida de negro, personas con mascarillas blancas y pacientes en sillas de ruedas encabezaron una protesta efectuada ayer frente al Capitolio, en la que unas 20 personas reclamaron mejor atención del gobierno a sus problemas de salud.
Los manifestantes, quienes llevaban pancartas con mensajes como “Salud ahora” y “Estadísticas claras”, denunciaron la falta de medicamentos contra la hepatitis C, el VIH y el sida y la imposición del pago de deducibles en el programa Mi Salud.
Asimismo, señalaron que los pacientes de VIH y de sida son discriminados en los hospitales.
“Tienen medicinas allí en Salud que prescriben ahora en mayo”, dijo Anselmo Fonseca, portavoz de Pacientes de Sida pro Política Sana.
“La salud del pueblo de Puerto Rico debe ser una prioridad para cualquier gobierno en el poder. Un pueblo saludable es un pueblo sano, productivo”, manifestó Ivette González, del grupo Asamblea Permanente de Personas Infectadas y Afectadas con VIH y Sida.
Desde sus altavoces, los manifestantes exigían a los legisladores de ambos partidos que bajaran a la plazoleta norte del Capitolio y se comprometieran a defenderlos.
El presidente de la Comisión de Salud del Senado, Ángel “Chayanne” Martínez, negó que se hayan ignorado los reclamos del grupo y expresó que él ya le ha planteado varias de sus denuncias al Departamento de Salud.
Mientras, el secretario de Salud, Lorenzo González, se defendió de las imputaciones de los manifestantes y aseguró que no hay ninguna querella formal por sus reclamos.
González dijo que la forma en que se distribuyen medicamentos es igual a la usada en otras jurisdicciones, que sí se han incluido desde este mes los nuevos fármacos para el VIH y el sida y que los medicamentos para la hepatitis C están disponibles.
Agregó que el cobro de deducibles puede eliminarse si el paciente demuestra que no puede pagar.
“Hay otros grupos que reconocen que el Departamento de Salud sí ha hecho un trabajo extraordinario”, aseguró González.

Friday, February 24, 2012

Researchers Repeatedly Find Cost Sharing Harms Medicaid Beneficiaries’ Access to Care and Health Status

 Cost-sharing is one of the most studied aspects of the Medicaid program.  Over three
decades of research overwhelmingly establish that heightened copayments make it harder
for beneficiaries to afford medical services, while premiums make it harder for eligible
individuals to enroll and maintain coverage.  The adverse consequences of cost sharing
include poorer health and increased use of high-cost services like emergency rooms.
Leighton Ku & Victoria Wachino, The Effect of Increased Cost Sharing in Medicaid: A Summary of Research Findings (2005), available at http://www.cbpp.org/cms/?fa=view&id=321.

 100,000 people lost Medicaid coverage in Missouri because of less generous eligibility
standards, higher premiums and the expansion of copayments to nearly all Medicaidcovered services and prescription drugs.  After Missouri cut Medicaid, the number of uninsured individuals increased, hospitals became burdened with more uncompensated care, and revenue shortfalls forced community health centers to charge patients more and obtain larger state grants.
Stephen Zuckerman et al., Missouri’s 2005 Medicaid Cuts: How Did They Effect Enrollees and Providers?
HEALTH AFF (online ed. Feb. 2009), available at
http://content.healthaffairs.org/content/early/2009/02/18/hlthaff.28.2.w335.full.pdf+html.

 Medicaid cost sharing adds to families’ financial hardship, forcing difficult choices between
necessary health care and other basic necessities.
Thomas M. Seldon et al., Cost sharing in Medicaid and CHIP: How Does It Affect Out-of-Pocket Spending? 28 HEALTH AFF. W607 (online ed. 2009), http://content.healthaffairs.org/content/28/4/w607.full.

 Nominal copayments are associated with significant reductions in the use of clinically
important drugs.  When the Oregon Medicaid program implemented copayments for
prescription drugs, set at $2 for generics and $3 for brand name drugs, utilization of
prescription drugs declined by 17%.  Reduction in prescription drug use was observed in
every therapeutic category studied with the greatest reductions occurring for drugs treating
depression and respiratory disease.
Daniel Hartung et al., Impact of a Medicaid Copayment Policy on Prescription Drug and Health Services
Utilization in a Fee-for-Service Medicaid Population, 46 MED. CARE 565, (2008) available at
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18520310


A dramatic reduction in Medicaid enrollment occurred in Oregon after the state imposed
new copays, ranging from $5 for an outpatient physician visits and $250 for an inpatient
hospital admissions, and new premiums ranging from $6 to $20 a month. Those who left
the program because of the heightened cost sharing had inferior access to needed care,
were significantly less likely to visit a primary care physician, and used the emergency room
more often than those who left the program for other reasons.
Bill Wright, et al., The Impact of Increased Cost Sharing on Medicaid Enrollees, HEALTH AFF. (online ed.,
July/August 2005), available at http://www.healthaffairs.org/RWJ/Wright.pdf.

 The Oregon Medicaid program’s copayment policies did not provide the expected cost
savings because individuals skipped preventive care and used more costly hospital
emergency care. Neal T. Wallace et al., How Effective Are Copayments in Reducing Expenditures for Low-Income Adult Medicaid Beneficiaries? Experience from the Oregon Health Plan, 43 HEALTH SERV. RES. 515 (2008), available at http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2442363/.

 Women living in areas with lower median incomes were disproportionately affected by cost
sharing and more likely to forgo breast cancer screening than women from more affluent
areas. An analysis of Medicare plans also found that breast-cancer screening rates, among
women who should be screened according to clinical guidelines, were 77.5% in full coverage
plans, compared to only 69.2% in cost sharing plans.
Amal Trivedi et al, Effect of Cost Sharing on Screening Mammography in Medicare Health Plans, 358 NEW
ENG. J. MED. 375 (2008), available at http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMsa070929#t=article

 Patients in low-income areas are significantly more sensitive to increases in drug
copayments than patients from high- or middle-income areas. Increased drug copayments
make it more likely that low-income patients will be unable to adhere to medication
instructions, worsening health disparities. A 10% increase in copayment for certain drugs
(statins) decreased medication adherence by more than 12% for patients living in an area
with a median household incomes of less than $30,000 compared with a decrease of less
than 2% for patients living in areas with a median income of more than $62,000.
Michael Chernew et al, Effects of Increased Patient Cost Sharing on Socioeconomic Disparities in Health
Care, 23 J. GEN. INTERN MED. 1131, (2008), available at
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2517964/?tool=pubmed

 Because low-income families live on slim margins, even nominal copayments lead to unmet
medical needs. Families, outreach workers, and providers in Washington State all reported
that immigrant families had significant difficulty paying for prescription drugs when new
copayments were imposed.
Mark Gardner & Janet Varon, Moving Immigrants from a Medicaid Look-Alike Program to Basic Health in
Washington State: Early Observations (May 2004) available at www.nohla.org/pdf-downloads/Moving-
Immigrants-from-a-Medicaid-Look-Alike-Program-to-Basic-Health-in-Washington-State-Early-
Observations.pdf.


A Utah study found that instituting a Medicaid copayment of $2 per prescription led to 13%
of enrollees not filling their prescriptions because they couldn’t afford the co-pay. When
enrollees started getting charged $3 copayments for doctor visits, 11% of enrollees did not
to go to the doctor because they couldn’t afford it.
Office of the Executive Director, Utah Department of Health, Medicaid Benefits Change Impact Study,
UTAH PUBLIC HEALTH OUTCOME MEASURES REPORT, (December 2003), available at
http://health.utah.gov/hda/reports/MedicaidBenefitsChangeSummary.pdf.

 When a prescription coinsurance and deductible cost-sharing policy was introduced in
Quebec, Canada, the use of essential drugs decreased by 14% for welfare beneficiaries. This
caused emergency room visits to increase by 78% and serious adverse health events to
increase by 88%.
Robyn Tamblyn, et al., Adverse Events Associated with Prescription Drug Cost-Sharing among Poor and
Elderly Persons, J. AM. MED. ASS’N (online ed. January 2001), available at http://content.healthaffairs.org/content/18/2/201.long

 Elderly and disabled Medicaid beneficiaries who reside in states that charge copayments
have lower rates of prescription drug use. The primary effect of copayments is to reduce
the likelihood that beneficiaries will fill their doctors’ prescriptions. This burden falls
disproportionately on beneficiaries in poor health.
Stuart B, Zacker C., Who Bears the Burden of Medicaid Drug Co-payment Policies? HEALTH AFF. (online ed., March/April 1999) available at http://content.healthaffairs.org/content/18/2/201.long.

 Caps placed on prescription drugs in the New Hampshire Medicaid program increased the
cost of mental health services by a factor of more than 17, compared to the savings in drug
expenditures, because beneficiaries were more likely to be admitted into hospitals or
nursing homes.
Steven B. Soumerai et al., Effects of Medicaid Drug-Payment Limits on Admission to Hospitals and Nursing
Homes, 331 NEW ENG. J. MED. 1072 (1991), available at
http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJM199110103251505

 The imposition of $1.00 copayments for services in California in the 1970’s caused affected
Medicaid beneficiaries to reduce their use of necessary care, decreasing immunizations by
45%, Pap smears by 21.5%, and obstetrical care by 58%.
As described by Julie Hudman and Molly O’Malley, Health Insurance Premiums and Cost-Sharing: Findings
from the Research on Low-Income Populations, (March 2003), available at
http://www.kff.org/medicaid/upload/Health-Insurance-Premiums-and-Cost-Sharing-Findings-from-the-
Research-on-Low-Income-Populations-Policy-Brief.pdf.